por: Christian Yantas Hinostroza.
Desde un punto de vista empresarial, la piratería es el principal enemigo a quien se debe enfrentar y aniquilarlo hasta desaparecerlo, pero si lo observamos de manera educativa y de entretenimiento, la piratería en nuestra conexión al mundo exterior.
Quién no a tenido en sus manos las última película de estreno a solo dos soles?, ¿Quién no a disfrutado uno de los libros del gran Gabriel García Márquez a solo cinco soles? ¿Quién no ha comprado cualquier artículo de menos precio que el original? Solo usted tiene la respuesta.
Quién no a tenido en sus manos las última película de estreno a solo dos soles?, ¿Quién no a disfrutado uno de los libros del gran Gabriel García Márquez a solo cinco soles? ¿Quién no ha comprado cualquier artículo de menos precio que el original? Solo usted tiene la respuesta.
Sí amigo lector, estamos hablando de la piratería entendida como la actividad ilícita de quienes sin contar con la debida licencia o autorización del autor, o sus representantes, realizan reproducciones de ejemplares que se encuentran protegidas por
el derecho de propiedad intelectual.Una de las causas que dieron origen a la piratería es que, a pesar de la existencia de una legislación que protege el derecho de autor y la propiedad intelectual, no se castiga con sanciones drásticas y efectivas para estos delitos, en la actualidad en nuestro país no se ha registrado ningún caso de una persona condenada a prisión efectiva por el delito de piratería editorial.
En los años ochenta nuestro país no se hallaba abierto al libre comercio, la piratería encontró dificultad de acceder a las obras digitales y físicas que provenían del exterior, acompañado este del alto costo del ejemplar lícito y por el tardío ingreso de la obra al mercado, ya en los noventa teniendo la tecnología y la globalización de la mano, los costos de reproducción, impresión, grabación disminuyeron, esto incentivo a los piratas recurrir a este ilegal oficio.
El corazón de la piratería es el centro comercial “El Hueco”, y a pesar de ser intervenido innumerables veces por la policía capitaneada por Indecopi, siempre ha resurgido como el ave fénix, pero no es el único lugar donde se exhibe, ella es propagada y vendida en toda Lima en nuestra capital las zonas más conocidas son el jirón Amazonas, Av. Grau, Jr. Quilca, Jr. Camaná y la Av. Venezuela.
A pesar de ser un acto satanizado, esta acción ilícita en la actualidad ofrece trabajo a muchas personas de condiciones humildes. Un gran ejemplo es el “El Hueco”, que alberga a miles de personas que trabajan ilegalmente. Eva, dueña de uno de los tantos puestos del centro comercial, comenta que antes de dedicarse a la venta de DVDs piratas se dedicaba a vender caramelos en los carros. Ella era el único sustento de sus cinco hijos. Una vecina muy caritativa le ayudó a adquirir un local. “fue muy duro, en un primer momento no tenía un rumbo fijo, no sabía si al día siguiente daría de comer a mis hijos, pero a través de doña Meche pude salir adelante vendiendo DVD”.Así como Eva las historias en este lugar son muy parecidas en la que los une una meta: Tener el bienestar familiar.
Según la investigación de Indecopi la mayoría de los centros de venta de estos artículos informales son negocios familiares, por otro lado, también existe el vendedor informal que proviene de cualquier otro mercado, que juntó capital para invertir y decidió incursionar en este negocio. Cabe señalar que más del 90% de las empresas en el Perú, son informales.
El número de empleados que genera solo el sector informal librero en Lima sobrepasa los 6000, y se calcula que existen alrededor de 200 vendedores ambulantes de libros piratas alrededor de la ciudad. Estos vendedores ambulantes se encuentran diseminados en las principales arterias de ciudad. Las principales locaciones son las salidas de los centros comerciales, los cruces de las avenidas; las afueras de las universidades públicas y privadas y las de los institutos superiores, etc.
Los grandes centros de distribución de piratería se encuentran en Lima Metropolitana, especialmente, en el Jr. Amazonas y el Jr. Quilca, donde si bien no se expenden libremente, se les puede reconocer como los puntos en donde se realizan los acuerdos de comercialización mayorista.
También se puede observar vendedores que se acercan a los puestos a ofrecer libros piratas. Este sería el mecanismo menos riesgoso para realizar la venta, ya que no se manejan grandes volúmenes que pueden llamar la atención de las autoridades.Por otro lado, otro centro de distribución de mercadería ilegal se encuentra en la Av. Grau, donde también se expenden diferentes tipos de mercadería: ropa, electrodomésticos, zapatos, mochilas, y libros de viejo, así como libros piratas, DVD piratas, cuyos precios son similares a los encontrados en Jr. Quilca y Jr. Amazonas.
No se conoce plenamente la red de distribución de libros piratas, pero según la información obtenida en decomisos e incautaciones se ha encontrado que, por ejemplo, un gran centro de fabricación de piratería puede producir hasta 40 mil libros por semana. Esto brinda indicios de que el nivel de piratería es medianamente tecnificado, especialmente para el caso de los libros de interés general como los best seller de literatura y los libros de autoayuda.
Sin embargo, el tiraje promedio por libro que no es best seller estaría bordeando las mil unidades.Según la administradora, Angélica Sybila, las pérdidas por piratería de software ocasionan un gran impacto económico en los países de la región y en todo el mundo. Cada copia de software utilizada sin la licencia apropiada cuesta ingresos fiscales, empleos y oportunidades de crecimiento para mercados de software que están en desarrollo.
La tasa de piratería en el Perú fue del 78% en el 2005, cinco puntos porcentuales más que en el 2004, y las pérdidas por piratería de software ascendieron a 39 millones de dólares. Estos son algunos de los hallazgos de un estudio de piratería mundial de software publicado por la Business Software Alliance (BSA), asociación internacional de desarrolladores de software.
El Perú se encuentra entre los cinco países con tasas de piratería mayores a la tasa latinoamericana, fijada en 66% por el estudio de IDC, que generó pérdidas por 1.546 millones de dólares. "En el Perú, siete de cada diez copias de software en uso hoy en día han sido obtenidas ilegalmente", dijo el presidente y CEO de Business Software Alliance, Robert Holleyman.En la actualidad la piratería ayuda a obtener trabajos a miles de personas de condición muy humilde que les brinda una estabilidad económica en su hogar, otros aprovechan la coyuntura e invierten grandes sumas de dinero para lucrar con el esfuerzo creativo y inventivo de las personas.
Si la piratería desapareciera, los productos extranjero (libros, CDs, Software, etc ) llegaría a un precio muy alto y seria difícil de conseguirlo y consumirlo, pero si se sigue recurriendo a este acto informal, el país seguirá perdiendo anualmente miles de millones que ofrecerían oportunidades de trabajo en todo el país. Entonces ¿Qué hacer cuando estamos frente de un libro o CD de nuestro interés y sabemos que es pirata?
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